vacuna

La Casa Blanca bloqueó unas directrices nuevas de las autoridades de salud para la aprobación de vacunas contra el COVID-19, las cuales muy probablemente habrían evitado que alguna obtuviera el visto bueno antes de las elecciones presidenciales programadas para el 3 de noviembre.

El tema en cuestión era el plan de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por sus siglas en inglés) de requerir que los participantes en los ensayos clínicos de casi media decena de posibles dosis contra el coronavirus, que se están llevando a cabo, fueran vigilados durante dos meses para garantizar que no hubiera efectos secundarios y que las vacunas ofrecieran una protección duradera contra el virus, para poder recibir una aprobación de emergencia.

Un funcionario de alto rango confirmó la medida el lunes por la noche, y precisó que la Casa Blanca creía que no había “ninguna razón clínica o médica” para implementar protocolos de seguimiento adicionales.

El funcionario, quien habló bajo condición de anonimato, agregó que la Casa Blanca tomó la medida con la intención de llevar al mercado una vacuna segura y de que no se añadieran “más recovecos” que hicieran más lento el proceso.

La medida tomada por la Casa Blanca fue reportada en primera instancia por The New York Times.

El Financiero

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