cerebro

Experimentos recientes identificaron “determinantes inconscientes” en el cerebro que nos permiten contar un libre albedrío. La definición científica acerca de este término, nos dice se trata de dos procesos cognitivos: la volición y la agencia. Ahora, gracias a un estudio publicado en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias, un grupo de científicos reconocieron la ubicación exacta en el cerebro, responsable de estos procesos y, por lo tanto, nuestra percepción del libre albedrío.

La voluntad es “el deseo de actuar”, mientras que la agencia es “el sentido de responsabilidad por nuestras acciones”. Para movernos o hablar, necesitamos ambos y el daño a cualquiera de ellos puede hacer que las personas pierdan su motivación para actuar, o hacerles sentir que su comportamiento no es el suyo.

¿Cómo es posible tener libre albedrío?

Investigadores del Centro Médico Beth Israel Deaconess (BIDMC) estudiaron 28 casos en los que una lesión cerebral afectó la voluntad de cada uno de los pacientes y los dejó sin deseos de moverse o hablar (mutismo acinético). Además, los especialistas examinaron otros 50 casos en los que había daño en la agencia, por la cual los pacientes sentían que sus movimientos no eran de ellos –– síndrome de extremidades extrañas ––. Para averiguar qué sucedía, el equipo utilizó un método llamado mapeo de redes de lesiones.

Con relación a este tema, Michael Fox, Director del Laboratorio de Imágenes y Modulación de Redes Cerebrales (BIDMC) y profesor asociado de neurología en Harvard Medical Escuela, comentó en un comunicado:

“El mapeo de la red de lesiones es una técnica recientemente validada que permite a los científicos mapear los síntomas causados ​​por una lesión cerebral en redes cerebrales específicas”.
En el pasado, los científicos utilizaron el mapeo de la red de lesiones para estudiar diversos tipos de procesos neurológicos, desde movimientos anormales hasta delirios, pérdida de conciencia e incluso comportamiento criminal.

“En este estudio, utilizamos este enfoque de localización de red para determinar la base neuroanatómica para la percepción desordenada del libre albedrío”, agregó Fox.

El mapeo reveló una amplia gama de ubicaciones de lesiones, pero curiosamente, todas las lesiones aparecieron dentro de una de las dos redes. Las lesiones relacionadas con el mutismo acinético –– trastorno del comportamiento, caracterizado por la incapacidad para moverse o hablar en pacientes despiertos –– estaban conectadas a la corteza cingulada anterior del cerebro (responsables de la motivación y la planificación).

Mientras que casi todas las lesiones (90%) relacionadas con el síndrome de extremidades alienígenas estaban conectadas a la corteza precuneus del cerebro, un área asociada con la agencia. En las personas con este síndrome, la superposición de redes se encontró en la unión temporoparietal, la cual es una estructura cerebral asociada a la conciencia de sí mismo y a la voluntad.

Para confirmar que estas dos redes son de hecho las dos áreas responsables del libre albedrío, según lo define la ciencia, los investigadores examinaron el efecto de la estimulación cerebral en la percepción del libre albedrío en voluntarios sanos y observaron imágenes del cerebro de pacientes psiquiátricos con percepción anormal.

En pocas palabras, se propone que estas redes están asociadas a los movimientos voluntarios y a la percepción de que tenemos libre albedrío.

Revista Muy Interesante

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