El gobierno federal mantendrá los contratos con las calificadoras Moody’s, Fitch Ratings y Standard & Poor’s, porque no quiere que se piense que las están castigando por sus pronósticos, sobretodo después de que bajaron la calificación de Petróleos Mexicanos (Pemex).

“Nosotros tenemos contratos con tres, ósea que pudiéramos ahorrarnos lo que pudiera pagarle a una, pero no lo hacemos ni lo vamos a hacer, porque no queremos que se piense que estamos castigando o tomando represalias contra calificadoras”, aseveró durante la conferencia mañanera.

Al inicio de esta semana, se dio a conocer que en los últimos diez años, la Secretaría de Hacienda (SHCP) firmó a dichas empresas contratos por 6.6 millones de dólares para que calificaran la posibilidad del gobierno mexicano de incumplir sus obligaciones financieras.

Estas fueron autorizados por personajes como Alejandro Díaz de León, actual gobernador del Banco de México, y Gerardo Rodríguez Regordosa, director de Inversiones de Mercados Emergentes de Black Rock.

El primer mandatario explicó que este es un servicio contratado por la SHCP para evaluar el desempeño del gobierno federal y consideró que no ha sido mucho el gasto, puesto que de acuerdo con las copias de los contratos obtenidos por este diario mediante una solicitud de transparencia, desde 2009, México ha pagado a Fitch Ratings 1.7 millones de dólares, a Standard & Poor’s, 1.9 millones y a Moody’s, 2.8 millones.

Aunque podría contratarse a una sola empresa, para ahorrarse gastos, López Obrador afirmó que no lo hará porque no quiere que se malinterprete y serán respetuosos de sus recomendaciones.

“Sería muy mal mensaje, de que podríamos no estar de acuerdo con lo que dicen las calificadoras. Cuando bajaron la calificación petrolera y les reclamamos amablemente que no habían actuado con profesionalismo en el tiempo en que prevalecía la corrupción en Pemex y se cayó la corrupción petrolera solo el año pasado”, comentó.

Además de que, así como lo mencionó Joel Martínez, director de Visor Financiero, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) y otras instancias, indican que cualquier emisor de deuda, público o privado, debe tener al menos dos calificadoras.

“Lo ideal, si eres gobierno, es que tengas a las tres calificadoras, que puede no gustarte lo que te digan y puede ser hasta cuestionable, pero finamente son las que califican y que siguen los accionistas que compran papeles o deuda”, refirió.

Cabe recordar que aunque hoy prometió dar a conocer de cuánto es el monto que les paga el gobierno federal por los servicios que ofrecen, durante su conferencia del 16 de agosto, reveló que “estamos pagando a las calificadoras como 250, 300 millones de dólares al año, a tres, podríamos tener dos, que es lo que se pide en el mundo de las finanzas, no tres; sin embargo, decidimos mantener las tres y se paga un servicio”

Asimismo López Obrador ha señalado que mantendrá los contratos con las tres calificadoras a pesar de que “no han sido profesionales”.

“Pero eso pues es propio de un gobierno democrático y de actitudes libres no de sometimiento ni de parte de las calificadoras a lo mejor otros gobiernos se quedaban callado y no decían nada”, expresó.

El Sol de México

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